domingo, 22 de marzo de 2015

Cuando dos personas se enamoran ( Secretos de un matrimonio ) Ingmar Bergman


Después de ver: Secretos de un matrimonio paso a compartirles lo siguiente:

Dos personas se enamoran pero luego el paso del tiempo va revelándoles que su vida en común, por sus diferencias, por sus distintos deseos o expectativas, no les hace felices. En esta situación no es raro ponerse una venda en los ojos o mirar hacia otro lado. Enfrentarse al fracaso de una relación de pareja no es sencillo. Tampoco afrontar la perspectiva de la soledad después de años de compañía. Y ahí sí coincido en la cuestión de la conformidad. Son muchas las parejas que por miedo a la soledad, por los lazos de la costumbre, permanecen juntas pese a no ser felices en su unión. Y aunque la situación podría prolongarse durante décadas, más antes que ahora, lo más frecuente es que uno de los dos acabe por dar un paso que provoque la ruptura. 


No me gusta nada esa frase o predicción acelerada según la cual,  en una relación amorosa siempre hay alguien  que  quiere y alguien  que se  deja querer.  No digo que  no se dé en la realidad:  "que obviamente se da ", sino que no creo que toda pareja esté condenada de antemano al desequilibrio de la balanza. Como punto de partida me parece ya un fracaso. Pero sí puedo admitir que las personas tenemos diferentes capacidades de amar y de entregarnos, y que una situación originaria de equilibrio puede terminar en desequilibrio. Y también es innegable que las personas cambiamos y no es extraño que el paso del tiempo separe en sus respectivos cambios a los que en un principio convergían.  

Sea como fuere, la película de Bergman es tan magistral que daría para horas un buen debate y sin fin de preguntas, porque no hay película de Bergman, a mi juicio del trabajo que conozco de el, que no nos toque en lo más íntimo de nuestras emociones o de nuestra visión de la vida y el amor, y nos lleve a una reflexión opcional.

Espero terminar de ver todas las películas de Bergman con mi Boffa mayor.