Quizás su problema no era no haber tenido nunca la ocasión de pararse a
contemplar la luz del Sol.
Vivía entre relojes y carreteras, apasionada de la realidad que sólo
ella podía ver. Consumía todo su tiempo en dar largas caladas a
cigarros, o en revisar informes y proyectos ahoga en litros y litros de
café. Escondía sus palabras trás un carácter sumiso y cerraba la puerta
al mundo para ausentarse de su alrededor. Sus dientes rechinaban
mientras escupía rencor por las grietas de sus labios, y gritaba,
gritaba desmedidamente su rabia hasta quedar sin aire en los pulmones.
Su vida estaba repleta de mentiras y engaños inocultables y creada a
partir de trozos de perfección, de perfecta imperfección.
Ansiaba ser el modelo de mujer anhelada por todos, sin caer en la cuenta
de que su vida se consumía mucho más rápido que aquel cigarro, que
ahora sólo era papel, papel que se convirtió en cenizas.
lunes, 17 de junio de 2013
Cenizas en una nueva vida ...
Quizás su problema no era no haber tenido nunca la ocasión de pararse a
contemplar la luz del Sol.
Vivía entre relojes y carreteras, apasionada de la realidad que sólo
ella podía ver. Consumía todo su tiempo en dar largas caladas a
cigarros, o en revisar informes y proyectos ahoga en litros y litros de
café. Escondía sus palabras trás un carácter sumiso y cerraba la puerta
al mundo para ausentarse de su alrededor. Sus dientes rechinaban
mientras escupía rencor por las grietas de sus labios, y gritaba,
gritaba desmedidamente su rabia hasta quedar sin aire en los pulmones.
Su vida estaba repleta de mentiras y engaños inocultables y creada a
partir de trozos de perfección, de perfecta imperfección.
Ansiaba ser el modelo de mujer anhelada por todos, sin caer en la cuenta
de que su vida se consumía mucho más rápido que aquel cigarro, que
ahora sólo era papel, papel que se convirtió en cenizas.