martes, 10 de abril de 2012

De tanto saber, sabe a Mierda.

El sabio nunca dice todo lo que sabe o piensa, pero siempre piensa lo que dice.

Con el pasar del tiempo optar por leer lo suficiente, informarte para no perderte, cuando escuchas corazones rotos y llenos de sueños, recibes consejos de personas mayores, escuchas dolores y quejas de tus alrededores, de los medios, de amigos, de publicidad, aprendes y guardas esa información que en algún momento te será útil. Soy sincera: He hecho eso, recopilado toda esa serie de ideas, opiniones, deseos, obligaciones, aclaraciones, inquietudes etc. una sin querer otras por deber, opté por dar un poco de mi a los que en realidad creía que era necesario, porque no? por los que les tenia afecto y cariño, hasta hoy nadie me lo había restregado en mi cara de esa burda manera: Que lo se todo, seria mucho saberlo todo,  una gran responsabilidad tener el poder de la información tanto como para elevar benéficamente  la vida de una persona como hundir desgarradamente, por eso opto por no saberlo todo, por no leer miradas por no esculcar pensamientos, no conocer miedos, pero se que los pocos consejos que le di a esa persona de algo le han servido y en un futuro se dará cuenta de sus palabras frías en agradecimiento a lo mucho o poco que le  compartí de mi, ahora no se cual sea mi deber si seguir ayudandole en su camino gris o irme asumiendo consecuencias, ese puesto de ser ANGEL es difícil, yo no aplique para el, no soy perfecta, no lo sé todo, no he podido hacer feliz a una persona, complementar a una persona sin que salgan corriendo y huyan de mi por  no comprenderme y solo querer entenderme, quiero mi alma de nuevo porque la entregué y ahora por no ser sabia no se donde quedó y para quienes NO somos sabios me incluyo, nos queda el remedio de ser al menos, prudentes... en lo cual sigo aprendiendo. Y la prudencia del pensar y del hablar lleva a un doble orden en el tiempo y en la dedicación. 


Primero; antes pensar qué hablar: Segundo; pensar mucho y hablar poco.  

Se suele decir que, sea cual sea la verdad, la gente ve lo que quiere ver. Hay personas que pueden dar un paso atrás y descubrir que les faltaba ver las cosas con más perspectiva. Otras personas se dan cuenta de que la vida les está pasando factura... y hace unos días recibí una factura buena, por usar una frase hiriente hacia alguien que adoro, ¿me arrepiento? Con todo mi corazón. Y luego estan ésas personas, aquellas que huyen lo más lejos posible para no tener que verse a sí mismos. Y en cuanto a mí... lo sigo intentando no me rindo.



¿Cuántas veces hemos deseado borrar un día, un instante, un momento, borrarlo todo y vaciar nuestra memoria?
¿Cuantas veces no deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo, recuperar lo que se fue o dejar que el tiempo ponga las cosas en su lugar? 
Da lo mismo Regresar o avanzar, simplemente renuncian a que el tiempo continúe su  paso y se marchan con lágrimas y un largo adiós.Si deseáramos en algún momento perder completamente la memoria y plegarnos por ejemplo a la frase "comenzar de nuevo"... ¿cuántas cosas nos perderíamos? Serían como aquellas cosas que se extravían accidentalmente en una mudanza y luego se extrañan. Perderíamos el calor del primer beso y la sensaciónde aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados yla inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez.Quedarían atrás los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos hicieron llorar, los brazosmas cálidos, el día que pensamos que se iba a caer el mundo, el dolor más hermoso, la sonrisa mas esperanzadora.¿En realidad comenzamos una vida nueva o matamos otra llena de bellos recuerdos? Dejamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades para soñar con un futuro perfecto que no existe o un pedazo de cielo donde no sabemos que nos espera.

¿Vale realmente la pena perder la memoria?